Sra. de Cubilles, Sra. de Merry y la marquesa de Estella. Detrás, don Fernando Primo de Rivera y Sobremonte, jefes y oficiales del regimiento de Sevilla y comicionados sevillanos, en la visita echa por los marqueses de Estella al cuartel de dicho cuerpo (Foto Guillén, del periódico La Unión).Doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera es una de las personalidades más relevantes en la Historia de España. Es única mujer que ejerce como marquesa de Estella.
Nace en Fuentes de Andalucía, a mediados del siglo XIX, en la calle Santa María la Blanca —la que hoy se llama “Marquesa de Estella”— en la casa que está enfrente del paseo.
Su infancia transcurre en un ambiente familiar de clase alta.
En su adolescencia, su familia deja Fuentes de Andalucía para trasladarse a Sevilla.
Allí conoce a don Fernando Primo de Rivera y Sobremonte, nacido en Sevilla y pronto contraen matrimonio.
En el 1859 tienen una hija le pone de nombre María Dolores.
Que se casara en el 21 de octubre de 1880 en Madrid con don José María Carlos Vicente Calixto O’Shea Osorio de Moscoso y Guzmán, conde de Arzarcóllar; 13 duque de Sanlúcar la Mayor, Grande de España, y diputado por Cazalla de la Sierra.
Pero el 15 de enero de 1895 muere sin descendencia, y María Dolores Primo de Rivera y Arias Quiroga vuelve a contraer matrimonio el 2 de diciembre de 1904 con don Juan Loygorri y Falcon.
Don Fernando Primo de Rivera y Sobremonte, era hijo de un teniente general de la Armada, ingresó muy pronto en el ejército y participó en las convulsiones político-militares del reinado de Isabel II. Era teniente coronel en 1868 y colaboró en la revolución. La carrera militar de este “septembrino” durante el Sexenio fue rápida, y en 1874 el regente don Francisco Serrano Domínguez —duque de la Torre, conde de San Antonio—, le confió el importante cargo de capitán general de Castilla la Nueva. Su papel fue clave en diciembre: aunque no quería que la Restauración viniese por un acto de fuerza militar —como tampoco lo deseaba don Antonio Cánovas del Castillo, con quien estaba en contacto— “aceptó” el pronunciamiento de don Arsenio Martínez Campos, y tras la dimisión del gabinete de don Práxedes Mateo Sagasta Escolar, fue él, como capitán general de Madrid, quien transmitió el poder a don Antonio Cánovas del Castillo.
El día 6 de marzo de 1874, el matrimonio, se traslada a Madrid ya que don Fernando es nombrado capitán general de esa ciudad, habiendo cesado antes en el cargo de primer ayudante de Su Majestad. Durante la ausencia del general don Joaquín Jovellar Soler, desempeñó interinamente el ministerio de la Guerra. En el primer gobierno de Alfonso XII —31 de diciembre de 1874 al 1 de enero de 1875 y del 8 de junio de 1875 al 10 de septiembre de 1875—. Integrado perfectamente en el sistema canovista, combatió al carlismo, obteniendo brillantes éxitos en Montejurra y Estella.El marido de doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera, don Fernando, tuvo un papel muy importante en las guerras carlistas.
El 30 de diciembre del mismo año, atacó la línea de los carlistas desde Artuzu a Arroniz, logrando apoderarse, tras encarnizada lucha, de Santa Bárbara de Oteiza, cogiendo gran número de cañones y prisioneros. Desde estas posiciones siguió su plan para la toma de Estella (Navarra), que logró después de rudos y sangrientos combates, sostenidos en la Solana y Cima del Ega el 17 de febrero de 1876, y en la ocupación de Montejurra el día siguiente, con lo cual consiguió apoderarse el 19 de febrero de Estella, quedando en su poder los trenes y 34 piezas de artillería. Tan distinguidos hechos de armas fueron premiados con el marquesado de Estella y la gran cruz de San Fernando, con la pensión anual de 6.000 pesetas.

Pocos meses después doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera regresa a Fuentes de Andalucía ya que su marido, don Fernando Primo de Rivera y Sobremonte, se presenta como diputado a Cortes en el partido judicial de Ecija, que comprendía Fuentes de Andalucía, La Campana y Luisiana; para diputado provincial, se presentaba un joven abogado llamado don Fernando de Llera Díaz, por el partido progresista conservador.Don Fernando Primo de Rivera salió elegido diputado y en 1877, el gobierno de don Antonio Cánovas del Castillo le nombró senador vitalicio.Poco tiempo viviría doña María del Pilar en Fuentes de Andalucía, ya que el 2 de marzo de 1880, acompaña a su marido a Filipinas, por que fue nombrado Gobernador General y Capitán General de aquella isla.Su mando en Filipinas se caracterizó por una justicia sin vacilaciones ni debilidades; exterminó el bandolerismo en la isla; desterró a los sospechosos y encubridores, enviándoles con sus familias a poblar las colonias agrícolas del Sur; ordenó que regresasen a sus hogares cientos de nativos que sin formación de expediente, habían sido condenados a trabajar en el camino del Abra. Entre tanto, doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera visitaba las provincias del Norte de Luzón, enterándose personalmente de la situación de los indios salvajes en sus relaciones con el territorio civilizado, y al darse cuenta de los atropellos sufridos por aquellos, el Gobernador General publica en Manila un decreto dándoles terrenos para el cultivo y auxilio de víveres y ropas.
En el 1883 el matrimonio vuelve a Madrid ya que le ha sido admitida la dimisión que reiteradamente había presentado don Fernando Primo de Rivera, por la enfermedad de doña María del Pilar.A su llegada a España, el matrimonio, reside en Madrid al ser nombrado Director General de Infantería y más tarde Capitán General de Castilla la Nueva e Inspector de Infantería. Siendo presidente de la primera Sección de la Junta Consultiva de Guerra, doña Maria del Pilar traslada a África ya que a su marido le fue confiado el mando del primer cuerpo del ejército de operaciones en África, en cuyo cargo permaneció hasta enero de 1894.
En la primera quincena de mayo de 1894, se reunie la Corporación Municipal de Fuentes de Andalucía compuesta por las siguientes personalidades:
Teniente 1º: José Góngora Bonilla.Teniente 2º: Fernando Crespillo Fernández.Teniente 3º: Juan Conde Gamero.Y los siguientes concejales:Juan Flores Conejero. José Gallego González. Luis Alejandre Márquez.Ildefonso Muñoz Milla. Manuel Aguilar Andrea. Juan Rodríguez Escobar. Cristóbal Gómez Crespillo.Manuel Flores Rodríguez. José Molina de la Bella. Francisco Ramos Baeza.
Presididos por el alcalde del partido liberal don José María de Llera y Díaz para dar a conocer una breve nota:
«Deseo que mis compañeros acuerden por unanimidad conste en el primer punto del acta de este Cabildo que celebramos; el sentimiento de la Corporación por la prematura muerte de la ilustre hija de esta localidad doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera, ocurrido el diez de mayo.Faltaríamos a las reglas de la gratitud si no consideramos en nuestra acta un recuerdo a la convecina ilustre y el pésame a su afligida familia a la que el Ayuntamiento acompaña en su infinita pena.Y acordamos:
1.- Que a fin de que el nombre de nuestra convecina, perdure constantemente en el recuerdo de este vecindario, se le haga un homenaje.
2.- Que durante los días 11 y 12 de mayo, ondee la bandera nacional en el lugar de costumbre del edificio Consistorial, a media asta; vistiéndose en colgaduras los balcones de dicho edificio y colocando un lazo negro en señal de duelo.
3.- Que se invite al vecindario para que a su vez adorne los balcones y fachadas de las casas, poniendo crespones negros.
4.- Que en las repetidas dos noches, actué la Banda de Música Municipal, acompañando también al Ayuntamiento en su ida y regreso al templo parroquial con el objeto que expresa el siguiente punto.
5.- Que en acción de gracias se cante en la iglesia Parroquial Santa María la Blanca, el solemne Te-Deum, asistiendo la Corporación Municipal.
6 - Que se distribuya una limosna de 500 kilogramos de pan entre las clases menesterosas de la Villa, después de terminado el acto religioso de que trata el anterior punto».
Prueba evidente del hambre que había en aquel entonces.
El matrimonio no tuvo hijos, pero acogieron desde niño a un hijo del hermano de don Fernando, Miguel, que estudia la carrera militar.En 1895, don Miguel Primo de Rivera, marcha a Cuba en calidad de ayudante de don Arsenio Martínez Campos, y allí consigue el grado de comandante. Dos años más tarde, llega a Filipinas en compañía de su “padre adoptivo” don Fernando Primo de Rivera, primer marqués de Estella, y viudo ya de doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera, que había sido nombrado Capitán General de las islas.En 1902, don Miguel contrae matrimonio con doña Casilda Sáenz de Heredia y Suárez de Argudín. Doña Casilda, pertenecía a una antigua familia riojana con casa solariega en Alfaro. El matrimonio contaba con muy menguada fortuna patrimonial, pero don Fernando, como buen padre le ayudo en todo lo posible.
El matrimonio tuvo seis hijos: José Antonio que nació en Madrid el 24 de abril de 1903, Miguel, Carmen, las mellizas María del Pilar —en memoria de su “madre adoptiva” doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera, (ésta que sería la responsable de la Sección Femenina)— y Ángeles, que murió a los seis años, y por último Fernando —para honrar a su “padre adoptivo” don Fernando—.A los nueve días de nacer este último, en junio de 1908, murió doña Casilda, y entonces el vacío materno, agrandado por las forzosas ausencias del padre, fue ocupado plenamente por las hermanas de don Miguel, Inés y María. El primogénito del matrimonio, José Antonio Primo de Rivera, que fundará, más tarde Falange Española, también será tercer marqués de Estella a la muerte de su padre, quien ya el 2 de mayo de 1930, recién caída la dictadura de su progenitor, fue nombrado vicesecretario de la Unión Monárquica Nacional, el partido nostálgico del régimen militar.
Los niños desde muy pronto fueron aficionados a la equitación y a la caza, a las que se entregaban con fruición todos los veranos, transcurridos en la finca que el viejo marqués de Estella, don Fernando, poseía en Robledo de Chavela. En estos deportes tuvo por maestro a su “tío abuelo” don Fernando Primo de Rivera y Sobremonte.El 25 de abril de 1897, vuelve don Fernando a Filipinas al ser nombrado Capitán General de Filipinas, llevándose a su ahijado don Miguel Primo de Rivera, y está allí hasta el 1898, reemplazando al general don Camino García Polavieja.En los meses de febrero y marzo de 1905, Fuentes era azotado por un temporal de nieve y frío, y donde llega la nieve el último viernes de dicho mes, es decir el 24; que amaneció cubierto todo el pueblo y su contorno. La intensidad de la nevada ocasiona la interrupción de la línea ferroviaria entre Ecija y Marchena. Por otra parte, la nieve y el frío vinieron a sumarse al hambre que padecía más de un cuarto de la población de Fuentes de Andalucía, causada por la falta de reservas alimenticias que afectaban a gran parte de la provincia de Sevilla. La carencia de medidas municipales eficaces fue suplida por la labor benéfica de ciertas instituciones; es decir que los obreros agrícolas pasaron a alimentarse exclusivamente de los repartos de pan gratuito que se hacían en los pueblos con dinero aportado por el arzobispo cardenal Spínola, quien anduvo por las calles de Sevilla pidiendo limosna para remediar a los hambrientos.La situación se fue agravando a lo largo del mes de marzo, pues el temporal propiciará unas misérrimas cosechas. Así una vez pasado el invierno y en vista de que los alimentos que el Ayuntamiento había ido prometiendo no llegaban, algunos labradores sacrificaron sus ganados para no morir de inanición. Los que carecían de todo recurso, víctimas de una voraz y aterradora falta de comida, no vacilan en echarse a la delincuencia y dedicarse al asalto y robo de ganado.
A consecuencia del paro de las faenas agrícolas, motivado por la nieve caída y que han quemado todas las cosechas, se presentaron en la Alcaldía del Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía, grupos de obreros en demanda de socorro.Este y otros síntomas acusan ya los efectos de la miseria en las familias obreras fontaniegas. A algunos “expendedores” les ha sido arrebatado el pan.Consta a la Corporación Municipal el triste calvario sufrido por la clase trabajadora en tan largo espacio de tiempo y las dificultades que han tenido que rehacerse para facilitar los medios de librar a aquella de los horrores del hambre.
El Cabildo se reunió en sesión extraordinaria en 2ª citación el 25 de marzo, para pedir ayuda al Gobierno Provincial y al Presidente de la Junta Provincial de Fomento don Manuel Vázquez Armero, por medio de la construcción de la carretera comarcal La Campana - Fuentes, pero en realidad seria represivas, en vez de llegar al fondo del problema:
«Dió cuenta el Presidente de que terminadas las escasas faenas acometidas en el campo por los labradores para auxiliar la solución de la crisis obrera, vuelve a sentirse el malestar en tan desventurada clase, para quien el paro forzoso por consecuencia de la pertinaz sequía hace cada día más difícil su penosa situación estándose hoy casi en el mismo caso que en vísperas del reparto hecho entre las personas pudientes para dar colocación a cuantos acudieron en demanda de trabajo.Enterado el Ayuntamiento, teniendo en cuenta que la escasez de recursos es hoy general, haciéndose muy difícil obtenerlos, aun para las clases acomodadas por el triste porvenir que ofrecen las agotadas sementeras, y considerando que a la Corporación, para quien la desgravación del Derecho de consumo en el trigo y sus harinas creó, por desgracia para su erario anual, la situación insostenible, le vería imposible hacer frente un solo día al pavoroso problema del hambre, acordó por unanimidad acudir al Excmo. Sr. Gobernador Civil de la Provincia para que se digne transmitir al gobierno de S. M. el estado precario de la clase obrera de la localidad e interese al mismo tiempo que como único medio de atenuar tanta desdicha se disponga el acometimiento de los trabajos de construcción de la carretera de esta Villa a la de La Campana, prescindiéndose de nuevo anuncio de subasta, medio ya utilizado sin éxito repetidamente, pues en dicha obra sería fácil acomodar a estos braceros, llenándose al par una necesidad sentidísima por dos importantes localidades, cuya constante relación entorpece lo defectuoso de sus comunicaciones».
Pero la administración provincial no le echó cuenta, por lo menos en el Ayuntamiento no tuvieron noticia de ninguna índole. No se dieron por enterados y volvieron a solicitar la ayuda, en la siguiente reunión de la Corporación Municipal el alcalde manifestó:
«Que el agotamiento de los escasos recursos de los labradores del término que desde comienzo de la crisis obrera, originada por la pertinaz sequía, y secundado las iniciativas del Ayuntamiento, aceptaron el reparto de cuantos acudieron en demanda de trabajo, ha determinado la cesación de los que se acometieran con el solo objeto de atenuar los efectos del paro forzoso, siendo este hoy casi general y el que se haya acentuado el conflicto revistiendo caracteres de extraordinaria gravedad. Y en el deseo que le anima de que la sufrida clase obrera halle remedio al hondo mal que siente, proponía al Ayuntamiento la adopción del acuerdo ó acuerdos conducentes a tal fin, ya que la demanda formulada por virtud de lo resuelto al punto del acta de la sesión anterior no ha dado hasta ahora ningún resultado. Examinada detenidamente la situación por el Ayuntamiento y vista la imposibilidad de poder hacer frente a aquella por las proporciones que alcanza, decidió por unanimidad insistir cerca del Excmo. Gobernador Civil de la Provincia en la petición ya hecha con motivo de lo acordado respecto del particular en la indicada anterior sesión, ó sea el que se emprendan los trabajos de construcción de la carretera de esta Villa a la de La Campana, prescindiéndose de nuevo anuncio de subasta, pues seguramente en la indicada obra sería fácil acomodar a estos braceros, solucionándose la espantosa crisis por la que atraviesan».
Por fin en la sesión ordinaria del 6 de abril de 1905 el señor alcalde expuso lo siguiente:
«De carácter fidedigno a la oportuna intervención del Excmo. capitán general don Fernando Primo de Rivera, Marqués de Estella, que por el Gobierno de S. M se haya resuelto acometer por administración los trabajos de construcción del trozo de la carretera que partiendo de la general termina en la estación del ferro-carril de esta Villa, al objeto de que en dicha obra hallen fácil acomodo obreros a quienes la pertinaz sequía obliga al paro forzoso; y que entrañado acto por S. E. realizado es una prueba más del cariñoso afecto con que siempre distinguió a los hijos de Fuentes en que vió la luz primera la virtuosa dama que fue esposa de tan eximio patricio, procedía, y así lo proponía al Cabildo constase en acta el reconocimiento de éste y del pueblo de Fuentes de Andalucía por el triunfo logrado cerca del Gobierno en punto tan interesante como el de la realización de aquella obra, que a más de salvar por ahora, la aflictiva situación de la desheredada clase obrera vendrá a allanar las dificultades que ofrecía el fácil desarrollo de los medios de vida con que cuenta el vecindario por lo defectuoso e incompleto de sus vías de comunicación.Enterado el Ayuntamiento y constándole de modo indudable que a la acertada gestión del Excmo. marqués de Estella se debe la concesión de referencia, acordó por aclamación de conformidad con la propuesta de su Presidente y que este dirija a S. M. telegramas expresivos de los sentimientos de eterna gratitud de la Corporación y vecindario».
En el curso de las gestiones que venía practicando la Corporación para obtener de los poderes públicos el apoyo que demandaba la gravedad de la situación del pueblo de Fuentes. Intervino por espontáneo impulso el ilustre General Excmo. don Fernando Primo de Rivera, logrando que el Gobierno de S.M. dictara la Real Orden de 4 de abril de 1905 que dispuso se llevaran a cabo, por el sistema de administración, las explanaciones y obras para hacer el segundo trozo de la carretera de La Campana a Fuentes, en cuyas obras, tenían trabajo de ochenta a noventa obreros, lo que constituía gran alivio para el Ayuntamiento y también para el cuerpo contribuyente. Consta en el acta de los archivos de Fuentes, en la correspondiente a la sesión celebrada por el Cabildo el 6 de abril, el reconocimiento de la Corporación hacia aquel ilustre «patricio» por el éxito de su gestión. Como muestra de gratitud la Corporación se sirvió acordar que el trozo de la calle que se llamaba Santa María la Blanca, comprendido entre la calle Nervión y una de cuyas casas vivió la Excma. señora doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera, nacida en Fuentes, y que por su unión con el Excmo. Sr. Fernando Primo de Rivera fue marquesa de Estella, se denomine en lo sucesivo con el dicho titulo, dándose así especial testimonio de lo mucho que se estimó el acto realizado y una prueba de que aún vive en la mente de este vecindario el recuerdo gratísimo de aquella distinguida dama cuya memoria es digna de toda clase de merecimientos por sus singulares virtudes.
La contestación de don Fernando Primo de Rivera y Sobremonte fue inmediata y de la siguiente forma:
«Madrid 17 de mayo de 1905Muy Sr. mío y distinguido amigo:Recibo la comunicación que en nombre del Ayuntamiento de ese pueblo que dirige y en la que me da cuenta del acuerdo tomado por aclamación en el Cabildo celebrado el 12 del actual de dar el nombre de «Marquesa de Estella» a la parte de calle en que habitó mi difunta esposa (q.e.g.e).Le ruego que haga presente en mi nombre a ese Ayuntamiento el testimonio de mi profunda gratitud por dicho acuerdo, que al par de corresponder a los más caros sentimientos de mi alma en recuerdo de mi inolvidable esposa, es para mi tanto más grato cuanto que proviene de un pueblo hacia el que siempre he tenido particular predilección y siempre me encontrará dispuesto a hacer en su favor cuanto de mí dependa para procurar su tranquilidad y bienestar.Le repite suyo afectuoso amigo q.b.s.m. fdo:
Fernando Primo de Rivera».
Pero el arreglo de la carretera no fue todo lo bien que tenían pensado, cuyo presupuesto fue de sólo 20290,95 pesetas. El día 18 de abril comenzaron las obras, siendo contratado sólo treinta obreros, ampliándose al día siguiente a cincuenta; pero como en las listas del Ayuntamiento aparecían inscritos 400 que hasta ahora venían trabajando en el arreglo de caminos, recibiendo un módico jornal como auxilio para ampararlos contra los horrores del hambre. Por lo que la Real Orden no resolvió prácticamente el problema de aquel tiempo, cuyo carácter de gravedad acentuaba la falta de recursos en el municipio y el agotamiento de los puestos a su disposición por el cuerpo contribuyente.
¿Por qué se contrataron tan pocos obreros? Según las actas de aquellos días, en la topografía del terreno, que es muy llano, y también porque de contratar a mayor número de obreros se requeriría el aumento de capataces y directores de cuadrillas, lo que era inconciliable dada la escasez de dicho personal, que estaban todos ocupados en la ejecución de las muchas obras que se estaban realizando en la provincia.El alcalde convocó al cuerpo contribuyente de Fuentes, con el objeto de sentar las bases de proceder al reparto voluntario entre los mismos de los braceros que carecían de trabajo. En dicha reunión se quedó en mandar un escrito al Excmo. Sr. Ministro de Agricultura, Industria, Comercio y Obras Públicas, para que se interesara en la construcción del firme de la carretera, como medio de dar ocupación a mayor número de obreros, y también para lograr la terminación de dicha carretera sin tener que volver a echarse a los que estaban contratados, cuyo temor se asentaba en el hecho de tratarse de terraplenes de muy escasas cota, siendo el camino de obligado y constante tránsito de carros y caballerías.
El día 27 de julio se recibió en el Ayuntamiento el siguiente telegrama del ministerio de Agricultura, Industria, Comercio y Obras Públicas:
«Hoy llevo a Consejo de Ministros plan de las obras públicas más urgentes a fin de dar trabajo obreros de Fuentes de Andalucía y confío en la prudencia de todos. Téngalo en cuenta para conocimiento de todos».
La Corporación que aprobó el que se llamara calle “Marquesa de Estella”, estaban formada por:Alcalde: Francisco Javier de Escalera y Fernández de Peñaranda. Teniente de Alcalde: José Muñoz López.Teniente de Alcalde: José González Hernández.Teniente de Alcalde: Rafael Herce García.Regidor Síndico: Antonio Conde Hidalgo.Regidor Síndico suplente: Manuel Martín Martínez.Regidor Interventor: Martín Cantalejo Ramos.Regidor Interventor suplente: Manuel Lozano Hernández.Seguidamente los concejales:1.- Manuel Arce Conde.2.- Julio Velázquez Ruiz.3.- Sebastián Gamero Gómez.4.-Castro Larios Grajera.5.-Ricardo Lozano Hernández.6.-Millán Herce Cárdenas.7.-José M Caro Ruiz.Por último los alcaldes de barrios:Del distrito 1º, José Infante Millán.Del distrito 2º, José Bejarano Fernández.Del distrito 3º, José de Cárdenas Aguilar.Alcalde pedáneo de La Monclova, Antonio Jiménez Pavón.
Don Fernando Primo de Ribera y Sobremonte fue ministro de la Guerra con Maura en 1907 y con don Eduardo Dato en 1917, y falleció en 1921.
A la muerte del primer marqués de Estella, —falleció en el desastre de Annual—, heredó su marquesado su ahijado don Miguel Primo de Rivera, además el título con Grandeza de España; y en 1925, José Antonio, como primogénito de Grande de España, recibió el cargo de Gentilhombre y tercer marques de Estella, que desempeñó hasta la muerte de su padre, después de la cual consideró canceladas sus obligaciones con Palacio.
Pero el 15 de abril de 1931, José Antonio estuvo entre los contadísimos cortesanos que acompañaron a la Reina hasta la despedida en Galapagar.
Por eso doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera, fue la única marquesa de Estella; porque la señora de don Miguel Primo de Rivera murió antes de que este recibiera el marquesado, y don José Antonio Primo de Rivera murió soltero, y con él se terminó el marquesado de Estella.
En el 1925, el Alcalde de Fuentes de Andalucía don José Luis de la Escalera y Vasco le pide ayuda para el mismo, a don Miguel Primo de Rivera, ahijado de don Fernando Primo de Rivera y Sobremonte y de doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera, y es que la Historia se repite continuamente.En sesión extraordinaria del 17 de noviembre de 1925:
«Deseosa la Comisión Permanente del Ayuntamiento de dar mayor impulso y remate a las proyectadas obras para la nueva pavimentación de adoquinado y acerado de las calles Rodríguez de la Borbolla (Carrera), Alfonso XIII -ya en ejecución- (Lora del Río), Marqués de Nervión, Ecija (Cruz), San Miguel, San Antonio, Sagasta (Flores), San Sebastián, Plaza de Santa María la Blanca (paseito de la Plancha), Marquesa de Estella y Fernando de Llera, como así también el emprender otras nuevas obras, cuya necesidad es bien notoria, como son la construcción de una plaza de abasto de la que se carece en absoluto (se hizo en la plaza de Cánovas del Castillo, actual Plaza de Andalucía), la de una Casa Cuartel para la Guardia Civil (en calle San Sebastián); la de escuela para ambos sexos en las condiciones pedagógicas modernamente exigidas; la reconstrucción del matadero público en las condiciones que reclaman la salubridad e higiene (actualmente fabrica de queso “La Vereda”); y especialmente la de casas baratas para obreros, tan necesarias no solo para proporcionarles el albergue de que carecen, viviendo hoy hacinados en pequeñas y antihigiénicas viviendas, sino que también para que, construyéndolas en el espacio que da frente a la vía férrea y estación de férreo-carril, entre las desembocaduras de las calles Águila y Soledad, y desaparezca la horrible fealdad de aquel lugar, tan a la vista de propios y extraños, convertido en inmundo estercolero, era su criterio, para realizar todas estas obras con la urgencia que las mismas reclaman, que el Ayuntamiento operase con «El Banco de Crédito Local de España» un empréstito de 400.000 pesetas, cantidad que se estima suficiente, para los indicados fines, operándose el dicho empréstito en un plazo de amortización de 50 años, con sujeción a bases establecidas por el Banco en su reglamentos, trazados en líneas generales en los anexos a la carta que el Director Gerente dirigió a esta Alcaldía en 1 de octubre último, y de la que se informan a los Sres. ediles por su lectura llevada a cabo por mí el secretario de orden de la Presidencia.El Alcalde manifiesta también que el Ayuntamiento podrá ofrece al Banco como garantía de la operación pretendida, las rentas que percibe por sus imposiciones intransferibles de la deuda perpetua al 4%, más las cuotas y recargos de los tributos nacionales, la parte que estos exceden en la cuantía que por aportación forzosa para la Diputación Provincial tiene asignada este Municipio, cuyas cantidades serían suficientes a cubrir la anualidad que por intereses de capital y amortización correspondiera; y dice asimismo que por esta secretaria municipal se estaban ultimando los trabajos de documentos por el Banco solicitados, para en caso de aprobación del Pleno de los proyectos expuestos, remitirlos sin demora con la solicitud del pretendido empréstito.El Ayuntamiento, después de detenido examen acerca de los mentados proyectos y bases remitidas por el Banco para la concesión del empréstito que se desea, como también de las garantías que el Ayuntamiento ofrezca al Banco concesionario, ampliamente discutidos los pormenores todos del particular en cuestión, en votación nominal ordinaria y por unanimidad quedó acordado:Aprobar desde luego todas las obras que en vías de proyecto tiene la repetida Comisión Permanente por estimarlas todas no sólo beneficiosas a la población sino de necesidad absoluta para el Municipio. Que para la pronta realización de las mismas acuda el Ayuntamiento por mediación de su Alcalde y la Comisión Permanente proponen a operar con “El Banco de Crédito Local de España” un empréstito de 400.000 pesetas, que será la partida de ingreso en el presupuesto extraordinario que se confeccione para atender a los gastos que arrojen los proyectos definitivos de las obras a realizar. Y que el Ayuntamiento ofrece al Banco concesionario, hipotecaría a su favor y garantías enumeradas sin perjuicio de estudiar en su día aquellas otras que el Banco pudiera exigir, para acordar su concesión.A estos fines, también por unanimidad fue acordado conferir al Alcalde cuantos poderes les sean necesarios y precisos en derecho para que ostentando la representación del Ayuntamiento pleno, en su nombre dirija solicitud al Director Gerente del repetido “Banco de Crédito Local de España” en demanda del empréstito deseado con facultades amplias para contratar con el mismo todo lo concerniente al empréstito, autorizando y firmando, en representación de la Corporación municipal, cuantos documentos sean necesarios.Por último el Alcalde dio cuenta al Cabildo de que por la Compañía de Ferrocarriles Andaluces se interesaba de esta Alcaldía la permuta de una extensión de terrenos pertinentes a dicha Compañía adosados a la Estación y sus dependencias a la parte izquierda de la vía, por otra extensión igual de terrenos a la parte derecha de la misma vía perteneciente al Ejido del pueblo, permuta que si conveniente es a los intereses de la Compañía no lo es menos a los de la población, dada la poca extensión existente entre el pueblo y los dichos terrenos de la Estación propios de la Compañía según los planos que se confeccionaron a la implantación del ferrocarril por este término municipal. El Ayuntamiento, bien discutido el particular, por unanimidad acordó conceder al Alcalde amplias facultades para llevar en su día a cabo la proyectada permuta ya que con ella se mejorarán los intereses de Fuentes por lo que toca al desahogo que debe existir entre éste y la mencionada estación del ferrocarril y dependencias que a esta les son necesarias».
Nunca se había llegado en Fuentes de Andalucía a un proyecto de tan vastas proporciones, tan completo y orgánico en la articulación de todas sus partes, como era el adoquinado de las principales calles, el hacer una plaza de abasto, hacer una casa cuartel y casas baratas para los vecinos. El Alcalde don José Luis de la Escalera y Vasco, señaló la dirección y las dimensiones que requieren las reformas de este género sacándolas de la antigua modestia e inconexión, bastante para anular toda su eficacia. El Alcalde mostró a los fontaniegos, acostumbrados a la pequeñez, la talla de lo grande, las magnitudes que deben alcanzar las reformas, si de cierto se quiere cambiar radicalmente la vida de un pueblo.
Para ello el día 2 de agosto de 1927, en sesión extraordinaria a las 21, se reunió el Pleno del Ayuntamiento, el secretario del Ayuntamiento don José María Armias Fernández, leyó el expediente de subasta para la contrata de las obras públicas a realizar y a la copia del acta notarial extendida en el acto de la celebración de la segunda subasta para la adjudicación de dichas obras, cuya copia del acta del archivo municipal es la siguiente:
«Bien informada la Corporación de todo ello, y visto que, en esta 2ª subasta no ha habido más que un solo licitador concurrente al acto y que resultó ser el vecino de Torremolinos (Málaga) don Antonio Girón y Girón quien, habiendo cumplido todos los requisitos legales para tomar parte en la meritada subasta, presentó proporción por la que se compromete a tomar a su cuenta y riesgo las obras a realizar, por el tipo de subasta anunciado en los edictos publicados en los documentos oficiales preceptuados en las vigentes disposiciones legales y que es el de 360.928,40 pesetas, habiendo la mesa adjudicado provisionalmente la contrata de las repetidas obras al mencionado único postor y por el expresado tipo, ya que no hubo otro más favorable; el Ayuntamiento, por lo que resulta del expediente tramitado, y acta de subasta extendida por el notario autorizante de la misma, previa razonada discusión, y visto que el acto celebrado goza de toda la validez legal; que la adjudicación provisional fue hecha a la proposición. Como consta, no hubo sino una sola proposición; visto que dentro de los 5 días siguientes a la celebración de la subasta no se ha presentado escrito alguno de exposición sobre el acto de la misma, ni sobre la capacidad jurídica del único licitador, ni acerca de lo que la Corporación debe resolver respecto a la adjudicación definitiva; en votación ordinaria y por unanimidad, acordó:De conformidad con lo que se preceptúa en los artículos 17,18 y 19 del citado Reglamento; declarar válido el acto de la segunda subasta realizada; adjudicar definitivamente la contrata de las obras a realizar por el tipo de las mencionadas 360.928,40 pesetas, al susodicho único postor don Antonio Girón y Girón, conservándose el resguardo por él presentado de haber constituido la fianza provisional unidos al expediente que se tramita, y del que se desglosará al constituir la fianza definitiva, para su entrega al dicho interesado; notificar al mencionado don Antonio Girón y Girón la expresada adjudicación definitiva en la forma legal, requiriéndole, según se previene en el artº 18 del repetido reglamento para que dentro de los 10 días siguientes, a contar desde el de la notificación, constituya en esta caja municipal la fianza definitiva o presente documento de haberla constituido en la Caja General de Depositos, instándole a que señale día dentro del plazo legal, para formalizar el contrato con arreglo a lo que previene el artº 19 del mismo reglamento; y advertirle que, con arreglo a la condición primera de las especiales publicada en el boletín inscrito en la Gaceta de Madrid de 19 de mayo último, debe comenzar las obras al cumplirse los 30 días a partir de la dicha notificación».
También fue por unanimidad acordado conceder al Alcalde Presidente toda la facultad que en derecho le fuere necesaria para que en nombre de la Corporación municipal autorice con su firma el contrató o escritura pública que con el adjudicatario de esta subasta se ha de formalizar, ante el notario de esta Villa, para la ejecución de las obras objeto de la subasta.
La Corporación que tomó tan importante decisión estaba compuesta por:Alcalde: don José Luis de la Escalera Vasco.Teniente de Alcalde 1º: don Salvador Adame Castro.Teniente de Alcalde 2: don Luis Conde HerceConcejal: don Manuel Barcia Fernández.Concejal: don Manuel Jiménez Ortega.Concejal: don José Rodríguez Aguilar.Concejal: don Luis Gamero González.Concejal: don José María García Muñoz.Concejal: don Luis Alejandre Aguilar.Concejal: don Francisco Bejarano Fernández.Concejal: don José Caro Conde.Don José Luis de la Escalera y Vasco era el principal dirigente del Somatén en la comarca del distrito de Ecija y diputado provincial, además de alcalde de Fuentes de Andalucía.
No quiero concluir esta semblanza de doña María del Pilar Arias de Quiroga y Escalera, sin recordar que fue un personaje de la Historia de España; y por eso el nombre de la calle “Marquesa de Estella” ha sobrevivido a la Dictadura de Primo de Rivera, a la II República —aunque en un pleno de principio de 1936 se decidió quitarle el nombre, pero no se pudo llevar a cabo por el alzamiento del 18 de julio—, al período franquista y por último a la etapa democrática.
Fuentes consultadas: Enciclopedia de Historia de España, volumen IV (Diccionario biográfico). “Apuntes sobre José Antonio” de Julián Pemartín Sanjuán. Archivo municipal de Fuentes de Andalucía. Hemeroteca de Sevilla. Las fotos antiguas son del periódico “La Unión”. “Memoria dirigida al senado por el Capitán General don Fernando Primo de Rivera y Sobremonte acerca de su gestión en Filipinas”; agosto de 1898. Internet, con mucho trabajo, porque hay muchas cosas de don Fernando Primo de Rivera y Sobremonte, y muy poquitas de su esposa doña María del Pilar Aria de Quiroga Escalera
2 comentarios:
Hola de Irlanda. Do you speak any English. I am interested in José O'Sheam, the Conde Arzarcollar, and would like to ask you some questions
Hello I speak some English, if you want me you can ask questions, and I'll try to answer.
Thanks for you contribute in this blog.
Paco Rodriguez.
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